John Prudhomme es un detective casado cuyo compañero de trabajo es Andrew Hollinsworth. John está atormentado por la muerte de su hija hace un año, lo que le ha llevado a distanciarse de la iglesia.
Un día le es asignada la investigación de un asesinato producido en la casa de la víctima. Una vez allí dos detalles le llaman la atención: el hombre aparece con el brazo desmembrado y en la ventana un mensaje escrito con la sangre que reza: «Él vendrá»






